Showing posts with label pasion. Show all posts
Showing posts with label pasion. Show all posts

Tuesday, July 20, 2010

HEXAEDRO ROSA, RUBEN MRTINEZ VILLENA



Hexaedro Rosa.

I
¡Te amo¡...

A tu lado, o en tu ausencia; en la realidad o en el sueño; en la intimidad del rincón amable o ante el formidable arrullo del mar; en la noche lunada o negra y punteada de estrellas interrogadoras; en el momento maravilloso y tierno del amanecer; en el estupor meridiano del día o en el pensativo crepúsculo de oro... En todos los sitios y a todas las horas te he dicho ya las palabras que creí no iba a pronunciar jamás.

II

Tu amor irrumpió en mi vida como se cuela una ráfaga por una ventana abierta. Todos mis papeles se alborotaron y en un vuelo de espanto se deslizaron bajo los muebles y hacia los rincones. ¿Qué has hecho revoltosa?...¿Cómo penetras sin permiso?...No quieras irte. He cerrado cuidadosamente la ventana y no te dejaré hasta que arregles lo que desordenó tu travesura. ¡A ver si recoges aquel recuerdo mío y me traes esas cuartillas de la historia triste y el cuento ese que aún no he terminado, y aquella esperanza que germinaba bajo mi frente cargada hace un instante por estos pensamientos que han quedado aquí a mis pies, truncos y revueltos¡ ¡Qué maremágnum has ocasionado con tu entrada¡. ¡Anda, obedece¡...

Y mientras te digo todo esto tù estàs ahì,de pie, en el medio de mi alma, con mi más vieja tristeza bajo el tacòn de tu zapato, diciendo a mi severidad con una sonrisa divina: -Indudablemente, nada hay màs descortès que un rayo de sol .... Y lo peor del caso -¡atrevida¡- es que pareces muy satisfecha de que haya cerrado mi ventana.

III

Tú dices que eres triste.Yo sé que comprendes mis tristezas. Pero a pesar de ti misma, tú eres alegre, alegre como la luz, como la flor, como el trino. Lo raro es que tu alegría es producida por mi amor. Proviene tu alegría del amor del hombre taciturno, obsedido por el Misterio y por el Arte, envenenado por la filosofía y por el Mundo.-Como yo conozco ese milagro, temo que se produzca en mi. Temo el contagio de tu celeste y poderoso júbilo. ¡Oh amada! No me arrebate tu alegría lo que me enorgullece y me define. ¡ No vuelva el tiempo ingenuo de la poesía meliflua y desastrosa! En mi gravedad de crepúsculo tendré, para ti sola, luces y flores y trinos.Déjame la palabra amarga. la tristeza y la cólera son mías.Pero mi ternura sabrá mecer tu jovialidad de niña en un columpio de arrullos.

IV

Será un día cualquiera... Habrá rostros graves y rostros sonrientes. Todo ocurrirá como en un sueño y tú no sabrás qué pasa... (Tu alma será una dulce angustia y una expectación de aurora.) --¿ Por qué me visten así? ¿Por qué me coronan de flores? ¿Por qué lloran y ríen?-- me preguntaras. Y yo permaneceré silencioso, para no romper con mi voz el sonambulismo del momento.Pero cuando las amigas te hayan estrujado, cuando te hayan quitado los polvos a besos, cuando tu también derrames una lagrima límpida, entonces, rodearé tu cintura con mi brazo y te dire en una palabra: -- Vamos...

V

Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor. Yo te vestiré de caricias.
Música la de mis palabras; perfume es de mis versos; Corona, mis lagrimas sobre tu cabellera.
¿Que mejor cinturon para tu talle, que cinturon mas tierno, mas fuerte y mas justo que el que te daran mis brazos?... Para tu seno ¿que mejor ceñidor que mis manos amorosas? ¿Que mejor pulsera para tus muñecas que la que formen mis dedos al tomarlas para llevar tus manos a mi boca?
Una solo mordedura, calida y suave, a un lado de tu pecho, sera un broche único para sujetar a tu cuerpo la clamide ceñida y maravillosa de mis dedos. Puedes venir desnuda a mi fiesta de amor, Yo te vestiré de caricias.

VI

Entonces...

Cuando en tu cuerpo, rendido, no vibre ya el temblor elástico de los miembros; cuando tus labios no tengan fuerzas para besar; cuando tu brazo fatigado se extienda en reposo lánguido, y en un gesto débil y esquivo de negación agites la cabellera trémula...

Entonces... Cuando tus ojos estén borrachos de adormideras sutiles, cuando los parpados te pesen y se caigan, quemados por la mirada ardiente de toda la noche... Entonces, a través de la fina malla de tus pestañas, verás todavía alargarse en mis pupilas ávidas un desperezamiento de panteras...

de RUBEN MARTINEZ VILLENA

Monday, June 7, 2010

Juan Clemente Zenea, 3

Juan Clemente Zenea, nació en Bayamo, Oriente, el 24 de febrero de 1832 y murió en La Habana, el 25 de agosto de1871. Era hijo de un teniente español y de una hermana del poeta cubano José Fornaris.
Cursó las primeras letras en una escuela privada de su ciudad natal. En 1845 pasó a La Habana, donde ingresó en el colegio El Salvador, de José de la Luz y Caballero, aunque la mayor parte de su formación la adquirió por sí mismo.
En 1846 publicó sus primeros poemas en La Prensa, periódico habanero del que llegó a ser redactor en 1849. Un folletín suyo aparecido en esta publicación durante una semana santa hubiera provocado que el Obispado lo excomulgara, de no mediar su padre, quien publicó una carta de detractación que le hizo firmar. De esta época datan sus relaciones amorosas con Adah Menken, poetisa y actriz llegada a La Habana con una compañía de Nueva Orleans, que le ayudó a perfeccionar sus conocimientos de inglés y francés.

Fidelia

¡Bien me acuerdo! ¡Hace diez años,
y era una tarde serena!
¡Yo era joven y entusiasta;
pura, hermosa y virgen ella!
Estábamos en un bosque,
sentados sobre una piedra,
mirando a orillas de un río
cómo temblaban las hierbas.

¡Yo no soy el que era entonces,
corazón en primavera,
llama que sube a los cielos,
alma sin culpas ni penas!
¡Tú tampoco eres la misma,
no eres ya la que tú eras;
los destinos han cambiado,
yo estoy triste y tú estás muerta!

La hablé al oído en secreto,
y ella inclinó la cabeza;
rompió a llorar como un niño,
y yo amé por vez primera.
Nos juramos fe constante,
dulce gozo y paz eterna,
y llevar al otro mundo
un amor y una creencia.
Tomamos ¡ay! por testigos
de esta entrevista suprema,
unas aguas que se agotan
y unas plantas que se secan;
nubes que pasan fugaces,
auras que rápidas vuelan,
la música de las hojas
y el perfume de las selvas....

...¡Yo no tuve ángel de guarda
para colmo de penas,
desde aquel mismo momento
está en eclipse mi estrella;
que en un estrado, una noche,
al grato son de la orquesta
yo no sé por qué motivo
se enlutaron mis ideas;
sentí un dolor misterioso,
torné los ojos a ella,
presentí lo veniero:
me vi triste y la vi muerta! ...

...¡Y tus ojos se han cerrado!
¡Y llegó tu noche eterna!,
¡y he venido a acompañarte,
y ya estás bajo la tierra!..

¡Bien me acuerdo! Hace diez años
de aquella santa promesa,
y hoy vengo a cumplir mis votos,
y a verte por vez postrera.
Ya he sabido lo pasado...
supe tu amor y tus penas,
y hay una voz que me dice
que en tu alma inmortal me llevas.

Mas... lo pasado fue gloria;
pero el presente, Fidelia,
el presente es un martirio,
¡yo estoy triste y tú estás muerta!


Saturday, April 24, 2010

Maximo Herrera, Poema para una mujer casada


Poema para una mujer casada

Permíteme que te diga que te amo,
aunque no esté de moda decir eso.
Déjame que acaricie tus cabellos
y cobije tu mano entre mis manos.
Permíteme que te regale flores
y te lleve a cenar a un rincón íntimo.
Aunque no esté de moda ser romántico
déjame ser romántico esta noche.

Voy a hablarte de un niño con tormentas
que rompen en el cielo de su boca,
de símbolos grabados en las rocas
donde nacen canciones y leyendas.
Te voy a transportar a un mundo mágico
escondido detrás de los espejos;
profunda madriguera de conejos
construida en los abismos de un océano.

Y todo para que esta noche sepas
que sueño con poblar tu bajo vientre
y bajarte las bragas con los dientes
y mancharte de babas las orejas.
Que ardo en llamas de angustia y de deseo
cegado por el brillo de tus medias,
adicto a la textura de la seda que,
en brocados, remata tus ligueros.
Si me pierdo debajo de tu blusa
me hallarás aferrado a tus pezones.
Sobre el flan de tus pechos mis razones
someten al placer cualquier excusa.
Y todo para que esta noche olvides
que tienes un marido y otra cama,
que este juego se acaba con el alba,
que mañana volverás a tus rediles.

Y, tal vez, otra noche como esta
el destino nos junte en algún puerto
y de nuevo, apartándote el cabello,
susurraré en tu oído mis poemas.

Maximo Herrera

Saturday, March 27, 2010

Alfonsina Storni, Un día...

"Sólo una cosa
vuelve un sueño imposible:
el miedo a fracasar."
Paulo Coelho


Un día...
Andas por esos mundos como yo; no me digas
que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
no nos conoceremos, disfrazados y torpes
por los caminos echaremos a andar.

No nos conoceremos, distantes uno de otro
sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?
Diremos, el camino volviendo a desandar.

Quizá nos encontremos frente a frente algún día,
quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.
Y ahora me pregunto... cuando ocurra, si ocurre,
¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?


Agustina vive una vida de pasion y ternura, de luchas y angustias, pasando por la depresion hasta la total desesperacion.
A los 23 años y con su hijo a su cargo, en uno de sus célebres poemas ("La loba", en La inquietud del rosal, 1916), escribe:

Yo tengo un hijo fruto del amor, de amor sin ley,
Que yo no pude ser como las otras, casta de buey
Con yugo al cuello; libre se eleve mi cabeza!
Yo quiero con mis manos apartar la maleza.
...
Yo soy como la loba. Ando sola y me río
Del rebaño. El sustento me lo gano y es mío
Donde quiera que sea, que yo tengo una mano
Que sabe trabajar y un cerebro que es sano.

En el entorno de Alfonsina, la madre soltera estaba estigmatizada. Los hijos ilegítimos, la autonomía para trabajar y administrar, la inteligencia y la educación de la mujer y la doble moral sexual eran temas recurrentes en los reclamos del movimiento de mujeres de Buenos Aires, y Alfonsina los levantó en sus versos.Pero no sólo en sus versos. También en su vida personal.

En 1912, cuando Alfonsina tenía veinte años, nació su hijo. Como es sabido ella era y fue soltera y su hijo llevó su apellido, por lo que las restricciones legales que se imponían a las casadas no eran carga para ella. Pero también era madre, y por ello arrastraba la injusticia de la discriminación de los hijos ilegítimos. El Código establecía la distinción entre los hijos nacidos dentro del matrimonio y aquellos hijos clasificados como "naturales" y "adulterinos", sobre los que pesaba la prohibición de indagar la paternidad y de reclamar derechos sobre los bienes de los padres.
El auténtico desenlace de esta historia algunos sostienen que no es hermoso. Cuando Alfonsina se arroja desde el espigón de la playa La Perla o camina hacia lo profundo del mar, es una mujer desesperada pero decidida a morir a su manera.

El entorno político y social le resulta insufrible. Además, padece un cáncer que estraga su salud desde 1935 y sólo la morfina le permite aguantar una agonía que, al decir de los médicos, no ha de durar más de tres meses. La poetisa no quiere padecer ese tormento, y por eso elige morir, precisamente, en una fecha que su impaciencia determina: la madrugada del 25 de octubre de 1938. Sin embargo, sabe despedirse por medio de un delicado gesto. Poco antes de quitarse la vida, remite al diario La Nación el legendario poema Voy a dormir: «Déjame sola: oyes romper los brotes... / te acuna un pie celeste desde arriba / y un pájaro te traza unos compases / para que olvides... Gracias... Ah, un / encargo: / si él llama nuevamente por teléfono / le dices que no insista, que he salido».

A pesar de la angustia y desesperacion del momento, ella decide su muerte y muere de la manera que tanto habia planeado y descrito por tanto tiempo, abrazada por el mar, sostenida por las olas, acariciada por las algas y acompañada de sirenas y caracolas, buscando poemas, dormida, vestida de mar.
Cinco sirenitas te llevarán, por caminos de algas y de coral
Y fosforescentes caballos marinos harán una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma nodriza, en paz
Y si llama él no le digas que estoy, dile que, Alfonsina no vuelve
Y si llama él no le digas nunca que estoy di que me he ido.

Te vas Alfonsina con tu soledad, ¿Qué poemas nuevos fueste a buscar?
Una voz antigüa de viento y de sal, te requiebra el alma y la está llevando
Y te vas hacia allá como en sueños, dormida, Alfonsina vestida de mar.

Monday, March 15, 2010

Chavela Vargas




La biografía de Chavela Vargas es el itinerario de una voz anclada en las entrañas, es la historia de un corazón desgarrado y un temperamento que transgrede. La artista mimada de Ana Belén, Aute y Joaquín Sabina (que le cantó: "las amarguras no son amargas/ cuando las canta Chavela Vargas"), es una estrella siempre en busca de un camino propio, que se declara inconformista y rebelde.




Friday, March 12, 2010

ALMA DESNUDA

esto solo lo puede escribir una mujer, una mujer sensible e inquieta, profunda y apasionada, solo alguien capaz de sufrir y amar, y se los dejo sin nombre para que me digan quien los escribio, ok?
Alma desnuda

Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.

Saturday, March 6, 2010

ALFONSINA STORNI

Dulce tortura
Polvo de oro en tus manos fue mi melancolía
sobre tus manos largas desparramé mi vida;
mis dulzuras quedaron a tus manos prendidas;
ahora soy un ánfora de perfumes vacía.

Cuánta dulce tortura quietamente sufrida
cuando, picada el alma de tristeza sombría,
sabedora de engaños, me pasaba los días
¡besando las dos manos que me ajaban la vida!