La biografía de Chavela Vargas es el itinerario de una voz anclada en las entrañas, es la historia de un corazón desgarrado y un temperamento que transgrede. La artista mimada de Ana Belén, Aute y Joaquín Sabina (que le cantó: "las amarguras no son amargas/ cuando las canta Chavela Vargas"), es una estrella siempre en busca de un camino propio, que se declara inconformista y rebelde.