Tuesday, November 16, 2010

Soneto de la esperanza, Xavier Villaurutia


Soneto de la esperanza

Amar es prolongar el breve instante
de angustia, de ansiedad y de tormento
en que, mientras espero, te presiento
en la sombra suspenso y delirante.

¡Yo quisiera anular de tu cambiante
y fugitivo ser el movimiento,
y cautivarte con el pensamiento
y por él sólo ser tu solo amante!

Pues si no quiero ver, mientras avanza
el tiempo indiferente, a quien más quiero,
para soñar despierto en tu tardanza

la sola posesión de lo que espero,
es porque cuando llega mi esperanza
es cuando ya sin esperanza muero.

Hoy, que es 16 de Noviembre


HOY, QUE ES EL CUMPLEAÑOS DE MI HERMANA,

Pablo Neruda

Hoy, que es el cumpleaños de mi hermana, no tengo
nada que darle, nada. No tengo nada, hermana.
Todo lo que poseo siempre lo llevo lejos.
A veces hasta mi alma me parece lejana.

Pobre corrió una hoja amarilla de otoño
y cantor como un hilo de agua sobre una huerta:
los dolores, tú sabes cómo me caen todos
como al camino caen todas las hojas muertas.

Mis alegrías nunca las sabrás, hermanita,
y mi dolor es ése, no te las puedo dar:
vinieron como pájaros a posarse en mi vida,
una palabra dura las haría volar.

Pienso que también ellas me dejarán un día,
que me quedaré solo, como nunca lo estuve.
Tú lo sabes, hermana, la soledad me lleva
hacia el fin de la tierra como el viento a las nubes!

Pero para qué es esto de pensamientos tristes!
A ti menos que a nadie debe afligir mi voz!
Después de todo nada de esto que digo existe...
No vayas a contárselo a mi madre, por Dios!

Uno no sabe cómo va hilvanando mentiras,
y uno dice por ellas, y ellas hablan por uno.
Piensa que tengo el alma toda llena de risas,
y no te engañarás, hermana, te lo juro.

Saturday, November 13, 2010

Lo que entiendo, Salvador Pliego


Ensortijados como una red amplia de soles y corales,
anidan ahí, en la inmensidad, tus ojos desvestidos y profundos.
Entras a mi corazón y no sé cuánto es que te quiero.
Pero sales cual siseo: vasta e infinita.
¡Ah! … Dilatado en ti, me pronuncio:
Mi alma, perdida como un pájaro, busca y encuentra en ti
lo que el horizonte oscureciendo,
lo que la tarde pinta para encubrirse con la noche…
¡Y no sé cuánto es que te quiero!
Habito en tu corazón y habitas tú el mío.
Busca mi alma el consuelo y me enredo y al amor lo quiero.
Y tu boca se abre y vuelve a mis veneros.
Como las rutas que partieron, parto a ti
y ahí te encuentro, y luego arraigas el amor
y sé que a ti te quiero.
Mi corazón se arrulla y alza el vuelo y se protege desde el cielo,
y en la navegación distante, estibo y me anclo en tu pecho.
Y las bocas se abren cuando se abre el viento.
Y los labios silban degollando al tiempo.
¡Yo sé que a ti te quiero!
Cohabito entre los aires para amarte en tus linderos.
Pizco y luego entierro los secretos de tus ojos
y los dejo describiendo y murmurando tus deseos.
Si el mar al mar buscara… serías su consuelo.
Y te amo sin medida.
¡Y ni así sé cuánto más te quiero!
Basta saberme tuyo, y eso entiendo.
El mar abre tus ojos. La noche aluza y canta.
Allá, a lo lejos, la sal derrama el agua y baila.
Y es todo lo que entiendo.
Te amo sin medida.
¡Y es todo lo que entiendo!
El mar me abraza y calla,
y vuelvo a tus secretos y exclamo que te quiero.
El sol tus ojos dulces los mira y encandila.
La mar salpica un beso y lo entierra mar adentro.
Acá la melodía. Allá la lozanía.
Recitan las campanas. Corean sube y bajas.
Replican las montañas verdores en la orilla.
Y tú, entre las olas, te vuelves sinfonía.
¡Y es todo lo que entiendo!

Wednesday, November 10, 2010

Última rima, Juana Borrego


Yo he soñado en mis lúgubres noches,
en mis noches tristes de penas y lágrimas,
con un beso de amor imposible
sin sed y sin fuego, sin fiebre y sin ansias.

Yo no quiero el deleite que enerva,
el deleite jadeante que abrasa,
y me causan hastío infinito
los labios sensuales que besan y manchan.

¡Oh, mi amado!, ¡mi amado imposible!
Mi novio soñado de dulce mirada,
cuando tú con tus labios me beses,
bésame sin fuego, sin fiebre y sin ansias.

Dame el beso soñado en mis noches,
en mis noches tristes de penas y lágrimas,
que me deje una estrella en los labios
y un tenue perfume de nardo en el alma.

Monday, November 8, 2010

Poema Materia De Poesía de Luis Rogelio Nogueras


Qué importan los versos
que escribiré después ahora
cierra los ojos y bésame
carne de madrigal
deja que palpe el relámpago
de tus piernas
para cuando tenga
que evocarlas en el papel
cruza entera por mi garganta

entrégame tus gritos voraces
tus sueños carniceros

Qué importan los versos
donde fluirás intacta
cuando partas
ahora dame la húmeda certeza
de que estamos vivos
ahora
posa intensamente desnuda
para el madrigal donde sin falta
florecerás mañana

VIDA DE UN POEMA, Luis Rogelio Nogueras


El poema nace
mira con ojos asombrados e inocentes su primera
mañana en el mundo
–aún no sabe que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema balbucea una palabra pura
descubre los objetos cercanos y distantes
toca su propio rostro
sonríe
–aún no sabe que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema crece
rompe sus juguetes
da unos pasos
cae
vuelve a levantarse
–oye decir que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema sale a la calle
tiene su amor imposible
su pedazo de dicha y un rencor
–comienza a sospechar que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema se hace adulto
derriba ídolos de barro
gana amigos y enemigos
se casa fecunda un vientre
–tiene ya casi la certeza de que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema madura
aprende a comportarse en la mesa
perfila su estilo
suple pasión con experiencia
aprende a hacer posibles los amores imposibles
–está absolutamente seguro de que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema envejece
mira con paternal ternura
a los jóvenes poemas inexpertos
les envidia en secreto su fuego y desaliño
–no les dice que todo lo que les acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema agoniza
mira con ojos tristes y culpables su última
noche en el mundo
–no lo consuela saber
que también su muerte es simple repetición–

Imitación de la vida, 1981.